El otro día un cliente nos pregunta…
¿Qué tengo que hacer para que mi web aparezca en las respuestas de ChatGPT?
Mucha gente piensa que aparecer en ChatGPT es parecido a poner un anuncio o activar alguna opción escondida. Como si hubiera un botón de “recomiéndame” o una especie de cuota mensual para estar dentro. Y no, no va por ahí.
ChatGPT no va navegando por internet buscando webs nuevas cada día ni elige empresas porque alguien lo pida. Funciona a partir de información que ya existe, contenidos bien explicados y fuentes que tienen sentido dentro de un contexto. Es decir, no se fija en quién grita más, sino en quién explica mejor.
Por eso, cuando una IA menciona una web o un negocio, normalmente es porque ese contenido responde bien a una pregunta concreta. No porque sea la empresa más grande ni la que más invierte, sino porque su información es clara y fácil de entender.
Aquí es donde muchas webs fallan: textos genéricos de copia pega, páginas sin explicar realmente qué haces, frases vacías o contenidos pensados solo para rellenar. Eso no ayuda ni a los clientes ni a las IA.
Así que sí, tu web puede aparecer en ChatGPT, pero no por casualidad ni por arte de magia, aparece cuando tiene algo que decir, cuando responde dudas reales y cuando está bien trabajada desde la base. Y esa parte, aunque no se vea a simple vista, es la que marca la diferencia.
Y todo esto que acabamos de explicar tiene un nombre (aunque no es obligatorio aprendérselo): GEO

¿Y qué es esto del GEO?
El GEO (Generative Engine Optimization u Optimización de Motores Generativos) es la evolución del SEO tradicional que optimiza contenidos para herramientas como ChatGPT, Gemini o Copilot
Dicho de manera más sencilla, diseñar y optimizar tu web y los diferentes contenidos para que no solo los entienda Google, sino también este tipo de herramientas que responden directamente a preguntas de los usuarios.
El GEO no va de trucos ni de atajos. Va de tener una web bien hecha, clara, que explique qué haces, cómo trabajas y a quién ayudas. Justo lo mismo que le pedirías a una web si fueras tú el que está buscando información.
Por eso, aunque el nombre suene nuevo, la base no lo es tanto. Si tu web está bien estructurada y dice cosas útiles, ya estás haciendo parte del trabajo.

La base sigue siendo trabajar bien los contenidos de tu web
Para que tu web tenga opciones de aparecer en las respuestas de ChatGPT, necesita algo muy básico, pero que muchas veces se pasa por alto: una buena estructura y contenidos claros.
Páginas ordenadas, textos bien escritos, respuestas directas y sin rodeos a consultas de tus clientes. Lo mismo que ayuda a tus clientes a entenderte, ayuda también a estas herramientas a “leerte”.
Por eso el GEO no sustituye al SEO. Va de la mano. Si tu web no está bien trabajada, no hay atajos posibles. Si tu web es un caos, está desactualizada o no explica bien lo que haces, es complicado que una IA la tenga en cuenta.
Contenido útil, no textos de relleno
Las IA no buscan textos largos por ser largos. Buscan contenido que responda bien a preguntas reales. Qué haces, a quién ayudas, cómo trabajas, qué problemas solucionas.
Los artículos de blog bien planteados, las páginas de servicios claras y los textos que hablan como lo haría una persona normal juegan a tu favor. Justo lo contrario de esos textos que suenan a folleto de teletienda.
Un ejemplo: si alguien pregunta “¿Qué debo tener en cuenta antes de hacer mi página web?”, una web bien estructurada y con explicaciones claras puede aparecer como referencia en la respuesta de la IA. No por pagar, sino por informar bien.
¿Puedo pagar para salir en ChatGPT?
Este es uno de los malentendidos más comunes. No, ChatGPT no funciona como un anuncio de Google ni como una página de resultados patrocinados. No hay una cuota mensual, ni un formulario mágico, ni un botón que diga “haz que mi web aparezca aquí”. Nada de eso existe.
Y precisamente eso es lo maravilloso: no importa el tamaño de tu empresa, ni el presupuesto que tengas, ni lo bonita que sea tu web. Lo que cuenta es la calidad de la información y cómo está estructurada.
Una web caótica, desactualizada, con textos confusos o sin explicar realmente qué haces, va a tener muy pocas oportunidades de aparecer en estas respuestas automáticas.
No se trata solo de tener páginas y artículos con palabras clave, sino de que toda tu página web “hable el mismo idioma”: servicios claros, respuestas directas a preguntas frecuentes y contenidos que tengan sentido cuando alguien los lee de principio a fin.
Las IA valoran eso mucho más que cualquier intento de trucos o relleno de palabras.

Pensar en GEO es, en el fondo, hacer tu web más clara, más útil y más fácil de entender. Si lo haces bien, no solo mejora tu visibilidad en herramientas como ChatGPT, sino que también refuerza tu SEO tradicional y la experiencia de tus clientes.
Las IA buscan respuestas claras, no textos largos por llenar páginas. Quieren saber qué haces, a quién ayudas y cómo solucionas problemas. Si tu web lo explica de forma sencilla y natural, tienes muchas más posibilidades de ser referenciado. Lo mismo que ayuda a tus clientes, ayuda a las IA.
No hay magia, pero sí hay dirección clara: contenido útil, bien estructurado y pensado para que «otros» lo entiendan, ya sea una persona o una IA. Eso es GEO.
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