Google Ads parece fácil desde fuera: Entras, eliges unas palabras, pones un presupuesto, escribes un anuncio… y listo. A esperar llamadas.
La realidad es que muchas empresas empiezan con ilusión, invierten dinero… y al cabo de unas semanas dicen: “Esto no funciona”.
En la mayoría de casos, el problema no es la herramienta. Son los errores de planteamiento.
Vamos a ver los errores habituales al empezar con Google Ads.

1. Pensar que es activar una campaña y olvidarse
Uno de los fallos más comunes es creer que basta con crear la campaña y dejarla funcionando.
Google Ads no es un microondas. No metes dinero, aprietas un botón y salen clientes.
Las campañas necesitan revisión constante:
- Ajustar palabras clave.
- Revisar qué búsquedas reales están activando los clics.
- Mejorar anuncios.
Si no se optimiza, el presupuesto se va consumiendo… aunque no esté dando resultados.

2. Elegir palabras clave demasiado generales
Otro error clásico es querer aparecer por términos muy amplios.
Por ejemplo: “helados”, “heladería”
Cuanto más genérica es la palabra, más competencia tiene y más caro suele ser el clic. Además, muchas búsquedas no tendrán intención real de contratar.
Es mejor trabajar términos más concretos y con intención clara, como:
“helados artesanales a domicilio”
“Tartas heladas personalizadas en Pamplona”
Menos volumen de gente, sí, pero mucho más enfocado.

3. No tener una página preparada para convertir
Este es uno de los grandísimos errores habituales al empezar con Google Ads
Llevas tráfico a tu web… pero la página no explica bien el servicio, no tiene llamada a la acción clara, es lenta, no se adapta bien al móvil…Y claro, el usuario se va.
Google Ads puede llevar visitas atu web, pero no hace milagros.
Si la web no está preparada, el problema no es el anuncio, es tu web.

4. No tener una estrategia clara
Otro error habitual es hacer campañas sin un objetivo definido. ¿Quieres más llamadas? ¿Más formularios? ¿Más ventas online? ¿Más visitas a tienda física?
Sin un objetivo claro, es difícil estructurar bien la campaña y evaluar resultados.

5. No medir lo que realmente importa
Muchas empresas se fijan solo en los clics.
“Esta campaña ha tenido 500 clics.”
Bien. ¿Y cuántos contactos ha generado?
Sin medir conversiones (formularios enviados, llamadas, compras…), es imposible saber si la inversión está funcionando.
Google Ads sin medición es como conducir con los ojos cerrados.
Cuando una campaña no funciona, la reacción típica es: “Vamos a subir el presupuesto”.
Pero si la estructura está mal planteada, solo estarás gastando más dinero más rápido.
Primero se optimiza. Luego, si tiene sentido, se escala.

Entonces… ¿merece la pena Google Ads?
Sí, pero bien trabajado.
Google Ads puede ser una herramienta muy potente para conseguir resultados rápidos o impulsar servicios concretos. Pero no es automática ni infalible.
En nuestra experiencia, funciona mejor cuando:
- Hay una web bien estructurada detrás.
- Hay una estrategia clara.
- Se revisa y optimiza con frecuencia.
- Se combina con una base sólida de posicionamiento orgánico.
Porque la publicidad puede acelerar nuestra presencia online, pero sin una base sólida estaremos tirando el dinero.
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