¿Hace cuánto no revisas tu página web? No hablamos de entrar, ver que carga y decir “todo bien”… hablamos de revisarla de verdad.

¿Hace cuánto que no actualizas las fotos? ¿Hace cuánto que no revisas los servicios que ofreces? ¿Hace cuánto que no pruebas el formulario de contacto? ¿Hace cuánto que no lees los textos como si fueras un cliente que no te conoce de nada?

Si alguna de estas preguntas te ha hecho pensar “pues ahora que lo dices… ni idea de cuándo fue la última vez”, tranquilo… no estás solo. Y te lo decimos con conocimiento de causa, porque a nosotros también nos ha pasado. Entre clientes, proyectos, presupuestos, urgencias y llamadas de “la web ha dejado de funcionar y no hemos tocado nada”, muchas veces tu propia página web se queda para cuando haya un rato.

El problema es que ese rato suele tener una habilidad especial para posponerse, posponerse y posponerse.

¿Hace cuánto no revisas tu página web?

Tu web no se queda vieja de golpe

Una página web no suele quedarse obsoleta de un día para otro. Se va quedando obsoleta poco a poco.

Primero una foto que ya no representa bien la empresa. Luego un servicio que ya no ofrecéis. Después otro servicio nuevo que sí ofrecéis, pero que no aparece por ningún lado. Más tarde un texto que antes tenía sentido, pero ahora suena un poco pobre.

Y cuando te quieres dar cuenta, tu negocio ha cambiado, pero tu web sigue contando una versión antigua de ti. Y esto es muy importante, ya que puede que tu empresa haya crecido, puede que ahora hagas trabajos más completos, atiendas mejor, tengas más experiencia o hayas incorporado nuevos servicios, pero si eso no está en tu página web, muchos clientes no lo van a saber.

No van a llamarte para preguntar si también haces ese servicio que no aparece. No van a investigar. No van a dedicar media tarde a interpretar tu web como si fuera un jeroglífico.

Entrarán, mirarán rápido y, si no lo ven claro, se irán a otra página donde sí lo entiendan.

Así de cruel. Así de real.

Google también mira si la web sigue viva

Actualizar tu página web no solo ayuda a tus clientes. También ayuda a Google a entender mejor qué haces ahora.

Si tu web lleva años sin cambios, sin contenido nuevo, sin revisar servicios y sin mejorar nada, no está dando demasiadas señales de actividad.

No hace falta publicar artículos cada dos días ni volverse loco. Pero sí conviene revisar, mejorar y mantener la web al día.

Porque el posicionamiento no funciona a base de empujones sueltos. Es más bien una carrera de fondo. Sí, otra vez la frase. Pero es que es verdad.

Revisar una web no significa rehacerla entera cada seis meses. No hace falta sacar la excavadora. A veces basta con comprobar cosas básicas que pueden estar fastidiando más de lo que parece.

No se trata de tocar por tocar. Se trata de comprobar si lo que estás enseñando sigue representando bien a tu empresa.

Así que la pregunta vuelve al principio: ¿Hace cuánto no revisas tu página web? Si has tardado demasiado en responder, igual tu web no necesita una revolución pero una buena puesta al día, probablemente sí.