A veces se nos ocurre una idea brillante para un artículo, nos venimos arriba, lo escribimos, lo publicamos… y luego no entra ni el tato.

Puede que el artículo sea bueno, puede que esté bien escrito, puede ser úti y tener sentido para tu negocio,pero resulta que no tiene visitas, ni consultas, ni una triste señal de vida. ¿Por qué? Porque nadie busca eso en Google.

Por eso, antes de lanzarte a escribir, conviene hacer una comprobación sencilla: ¿Esta palabra se busca en Google?

Porque escribir contenido sin comprobar antes, es un poco como preparar un escaparate precioso en una calle por la que no pasa nadie.

Qué es una palabra clave

Una palabra clave no es una palabra mágica ni una fórmula secreta para gustarle a Google.

Es simplemente lo que una persona escribe cuando busca algo. Por ejemplo: “empresa de páginas web en Pamplona”

Eso son palabras clave o búsquedas. Algunas son muy generales y otras mucho más concretas.

Y aquí está la gracia: no todas valen lo mismo ni tienen los mismo resultados.

Cómo saber si una palabra tiene búsquedas

Hay varias herramientas que permiten ver, de forma aproximada, cuántas veces se busca una palabra o frase en Google.

Una de las más conocidas es Google Ads. Aunque está pensado para campañas de publicidad, también sirve para investigar búsquedas y ver si un término tiene mucho, poco o casi ningún interés.

También está Google Search Console, que es muy interesante si ya tienes una página web. Te muestra con qué búsquedas reales está apareciendo tu web en Google. Y eso vale oro, porque no son teorías, son datos de tu propia web.

Luego existen herramientas SEO más completas, algunas son de pago, otras tienen versiones limitadas. No hace falta volverse loco al principio, pero ayudan bastante cuando quieres trabajar contenido con más estrategia.

Ojo: muchas búsquedas no siempre significa mejores clientes

Una palabra puede tener muchísimas búsquedas y no traerte ni un solo cliente.

Por ejemplo, “diseño web” puede ser una búsqueda muy amplia. La usa gente que quiere aprender, comparar, curiosear o simplemente mirar. Es difícil saber qué intención tiene.

En cambio, una búsqueda como “cuánto cuesta una página web para empresa” quizá tenga menos volumen, pero la persona que la escribe está bastante más cerca de pedir presupuesto.

Y eso nos interesa mucho más. Porque no se trata solo de atraer visitas, se trata de atraer visitas con sentido.

Este es uno de los errores habituales: obsesionarse con palabras grandes.

Todo el mundo quiere posicionar por términos muy generales, pero ahí la competencia suele ser brutal. En cambio, las búsquedas más concretas pueden ser más fáciles de trabajar y traer usuarios mucho más cualificados.

No es lo mismo escribir para “página web” que para “página web para electricistas”. La segunda opción tendrá menos búsquedas, pero quien llega ahí sabe bastante mejor lo que quiere, y normalmente ese usuario vale más.

No hace falta saber el número exacto

Los datos de búsqueda suelen ser orientativos. No hay que obsesionarse con si una palabra tiene 90, 140 o 260 búsquedas al mes.

Lo importante es comparar ideas. Ver qué términos se buscan más, cuáles son más concretos, cuáles encajan mejor con tu cliente y cuáles pueden ayudarte a generar contactos.

Por eso antes de escribir un artículo, no está de más hacer una pequeña comprobación para saber si alguien está buscando ese tema en Google. Porque una idea puede parecer buenísima en una reunión, en una libreta o tomando un café, pero si luego nadie la busca, ese contenido lo va a tener complicado para traer visitas.

no se trata de escribir por escribir, ni de llenar el blog para que parezca que hay movimiento.

Se trata de publicar contenido que responda a dudas reales, que alguien pueda buscar, que tenga sentido para tu cliente o que pueda ayudarte a aparecer justo cuando una persona necesita lo que ofreces.

Escribir un artículo sin mirar la palabra clave es un poco disparar al aire y esperar que caiga algo. A veces hay suerte, pero normalmente funciona mejor si apuntas antes.

Así que antes de lanzarte con el próximo tema, hazte esta pregunta: ¿Esto lo busca alguien… o solo nos parece interesante a nosotros?

Ahí empieza la diferencia entre tener un blog bonito y tener un blog que trabaja para tu negocio.